30.3.12

“POEMAS INCORREGIBLES” DE VLADIMIR HERRERA POR RODOLFO HÄSSLER


Poemas Incorregibles de Vladimir Herrera

Vladimir Herrera (Lampa, Perú, 1950) no es un poeta ajeno ni desconocido del público barcelonés ya que durante mucho tiempo vivió en esta ciudad y participó de manera destacada en la vida literaria dirigiendo la editorial Auqui. En Barcelona publicó, además, los libros Almanaque (1990) y Kiosko de Malaquita (1993). Aparece ahora una selección de su obra publicada hasta el momento. Tras la lectura de Poemas Incorregibles no puede pasar por alto el hecho de que la poesía peruana es una de las de mayor tradición, calidad y singularidad en lengua española en este siglo, marcando de manera indeleble la vanguardia y más tarde el surrealismo, con figuras como Vallejo, Eguren, Martín Adán, Moro, Westphalen, Varela, Eielson o Sologuren. Vladimir Herrera, desde muy pronto se desmarca de los presupuestos defendidos por los poetas de su generación para lograr una voz personal e inconfundible, sin por tanto dejar de conectar con la estela de los grandes poetas mencionados antes. Desde su primera publicación titulada Ultimos poemas a Kiosko de Malaquita, Del verano Inculto, o Soledad de la manzanilla, el lector tiene la posibilidad de constatar cómo sin dejar de mencionar una creciente y visible evolución, esa ligazón con lo mejor de la tradición no se interrumpe en ningún momento, bien al contrario, y como queda patente en un fragmento del poema titulado “Come besos”: “come besos/ come hojas/ de labios/ los detalles cómelos/ son árboles/ de noches/ de besos…” o en uno de los últimos poemas del libro, titulado “Vallejianas: italianas”: “Polígamo del poema prometéico/ cuando el poema se adensa/ no triste dispensario/ no sensación de lenguaje en el poema/ más bien la nuritura del arte”. El recorrido, el juego, el diálogo crítico y enriquecedor con la gran poesía latinoamericana y, por supuesto, francesa, resulta un camino lleno de pasión hasta lograr una voz inconfundible y duradera en defensa de la creación, de la belleza y del erotismo.

La poesía de Vladimir Herrera surge de lo más recóndito e inaccesible del conocimiento y sólo a través del empleo de la intuición logra aflorar una filosofía vital que dialoga con la tradición clásica, desde Góngora a Lezama, para poder nutrirse sin traumas de los poetas de la tradición surrealista peruana mediante un lenguaje que traspasa el hermetismo y renace transparente y ligero como el aire de las alturas. Estamos ante una obra poética que explora la más absoluta claridad y el conocimiento oculto de la palabra en fructífera conversación con el barroquismo, quedando dicha aparente contradicción resuelta con la más admirable libertad e independencia, cuya experiencia de lectura acaba permitiendo el mundo, con palabras del poeta, “de la flama erecta para el mejor lector del hígado etrusco”.

Poemas incorregibles
Vladimir Herrera
Tusquets, Barcelona, 2000

28.3.12

DARWIN BEDOYA Y LUIS FERNANDO CUETO GANAN PREMIO COPÉ INTERNACIONAL DE POESÍA Y NOVELA 2011


Darwin Bedoya y Luis Fernando Cueto

RESULTADOS DEL PREMIO COPÉ INTERNACIONAL 2011

Petróleos del Perú – PETROPERÚ S.A. se complace en presentar a los ganadores de la XV Bienal de Poesía y III Bienal de Novela «Premio Copé Internacional 2011»

XV Bienal de Poesía

Premio Copé Oro:
DARWIN EDUARDO BEDOYA BAUTISTA
Poemario: «El libro de las sombras»
Seudónimo: Luciel

Premio Copé Plata
ALEJANDRO SUSTI GONZALES
Poemario: «El río imaginado»
Seudónimo: Invisible

Premio Copé Bronce
RAFAEL COURTOISIE
Poemario: «Santa Poesía»
Seudónimo: Cuadernavía

Finalistas
Dante Herrera Gálvez, por el poemario «5 reinos y el tiempo»
Nilton Santiago, por el poemario «Porque morir no es para tanto»
Ángel Ernesto Hernández Soto, por el poemario «Capilla ardiente»
Daniel Baru Espinal Rivera, por el poemario «Oscura luz de gárgolas»

Jurado Calificador
Domingo de Ramos, Ministerio de Cultura
Marco Martos Carrera, Academia Peruana de la Lengua
Hildebrando Pérez Grande, Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Víctor Vich Florez, Pontificia Universidad Católica del Perú
Pedro Cateriano Delgado, PETROPERÚ S.A.

III Bienal de Novela

Premio Copé Oro
LUIS FERNANDO CUETO CHAVARRIA
Novela: «Ese camino existe»
Seudónimo: Rumi

Menciones Honrosas
Maro García Falcón, por la novela «Un olvidado asombro»
Teresa Ruiz Rosas, por la novela «Nada que declarar»

Finalistas
Arcadio de Tatatumbo, por la novela «El caballero de las floridas plumas»
Hyeronimus Drums, por la novela «Me he puesto el traje aquel»
El Ánima Errante, por la novela «La selva de los tunches»
Bruno Terbio, por la novela «El arúspice»
El Último de la Fila, por la novela «Desarraigo»

Jurado Calificador
Enrique Planas, Ministerio de Cultura
Edgardo Rivera Martínez, Academia Peruana de la Lengua
Américo Mudarra Montoya, Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Alonso Cueto Caballero, Pontificia Universidad Católica del Perú
Ricardo González Vigil, PETROPERÚ S.A.

Según las bases del concurso las obras ganadoras y una antología de poemas finalistas de la XV Bienal de Poesía, así como la obra ganadora de la III Bienal de Novela serán publicados bajo el sello Ediciones Copé.

Petróleos del Perú y los Jurados Calificadores resaltan la gran convocatoria de trabajos en ambos géneros y el alto nivel de las obras seleccionadas. Asimismo, agradecen a todos los participantes su vocación en la creación literaria y los instan a seguir participando en la versión «Premio Copé Internacional 2012».

Lima, Perú, marzo 2012
Departamento Relaciones Corporativas
Petróleos del Perú - PETROPERÚ S.A.

27.3.12

JOVEN POETA PERUANO NILTON SANTIAGO GANA EL II PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA JOVEN FCPJH


Nilton Santiago gana el II Premio Internacional de Poesía Joven FCPJH

Reunido el viernes 23 de marzo de 2012, el jurado compuesto por Amalia Iglesias, Ada Salas y Jordi Doce, y actuando como secretarias del mismo, con voz pero sin voto, Tacha Romero y Julieta Valero, decidió conceder el II Premio Internacional de Poesía Joven al libro titulado
La oscuridad de los gatos era nuestra oscuridad, presentado bajo el pseudónimo Shelley Álvarez, cuya plica, una vez abierta, correspondió al poeta Nilton Santiago.

Nilton Santiago nació en 1979 en la ciudad de Lima (Perú) donde ha residido la mayor parte de su vida y donde cursó estudios de derecho y ciencias políticas. En 2003 obtuvo el segundo Premio Nacional de Poesía Copé 2003 que mereció la publicación de El libro de los espejos (Ediciones Copé, Lima, 2005). Asimismo algunos poemas del libro Donde no van a morir los elefantes, que resultó finalista del mismo certamen, aparecieron publicados en la Antología de los finalistas de la XI Bienal de Poesía Premio Copé 2003 publicada por la misma editorial. En la actualidad Nilton Santiago vive y trabaja en Barcelona.

El jurado, que premió por unanimidad La oscuridad de los gatos era nuestra oscuridad, quiso destacar la ambición artística y el carácter sincrético de este libro, que recoge de manera equilibrada la herencia de tradiciones muy diversas. Acento visionario, crítica social y culturalismo se reúnen en un verso de amplio aliento, casi versicular, que acuña una visión personal del mundo con una voz propia capaz de conmover y de sorprender a los lectores.

Asimismo el jurado quiere felicitar a otros dos finalistas de esta convocatoria, Tema y fuga para un origami, presentado bajo el pseudónimo Almanzor, y Por error, presentado bajo el pseudónimo Nadja.

Esta segunda edición del Premio Internacional de Poesía Joven, cuya creación ha sido posible gracias al apoyo de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda de Getafe (EMSV), ha contado con una extraordinaria participación de 282 originales, enviados desde diversos lugares del mundo.

El libro premiado será presentado en junio, en la sede de la Fundación Centro de Poesía José Hierro.

* Noticia tomada de aquí.

26.3.12

EL ARGENTINO LEOPOLDO BRIZUELA GANA EL PREMIO ALFAGUARA 2012 CON SU NOVELA “UNA MISMA NOCHE”


Con su novela “Una misma noche” el narrador, poeta y traductor argentino Leopoldo Brizuela (La Plata, Buenos Aires, 1963) gana el premio Alfaguara 2012, dotado de 175.000 dólares y considerado uno de los más importantes del ámbito hispano. El fallo de este premio estuvo a cargo la escritora Rosa Montero, quien presidió el jurado conformado por Montxo Armendáriz, Lluís Morral, Jürgen Dormagen, Antonio Orejudo y Pilar Reyes.

Brizuela es autor, entre otras obras, de “Tejiendo agua” (Premio Fortabat 1985), “Inglaterra. Una fábula” (Premio Clarín, 1999, y Premio Municipal de Buenos Aires), “El placer de la cautiva”, “Los que llegamos más lejos” y “Lisboa. Un melodrama”. Ha traducido a Henry James, Flannery O’Connor y Eudora Welty, entre otros autores. Colabora habitualmente con los diarios Clarín y La Nación.

El jurado ha destacado “el estilo admirablemente contenido del autor, quien, con economía expresiva, consigue crear un texto perturbador e hipnótico”, pues el autor premiado, acude a la figura de un escritor en la cuarentena, Leonardo Diego Bazán, para indagar “sobre la esencia del mal y la corresponsabilidad de cada uno en la violencia y la injusticia” en los años de gobierno militar de Argentina.

Imagen tomada de aquí.

24.3.12

CÉSAR VEGA HERRERA GANA EL CONCURSO DE NOVELA CORTA DEL BCRP 2012


BANCO CENTRAL DE RESERVA DEL PERÚ

CÉSAR VEGA HERRERA ES DECLARADO GANADOR DEL CONCURSO DE NOVELA CORTA DEL BCRP 2012

El Señor César Vega Herrera fue declarado ganador del Concurso Novela Corta 2012 “Julio Ramón Ribeyro”, organizado por el Banco Central de Reserva del Perú, por la obra “Bienaventurados los que lavan su ropa”.

El jurado señaló que la obra merece el premio, en mérito al giro que da al tratamiento de los temas de la barriada y la miseria extrema en nuestra novelística y a los recursos narrativos y la variedad de personajes y matices que emplea para plasmar su mundo.

El jurado calificador, integrado por la señora Francesca Denegri y los señores Abelardo Oquendo, Alonso Cueto, Mirko Lauer y Marcel Velázquez, acordó por unanimidad premiar la novela “Bienaventurados los que lavan su ropa”.

Las bases para el siguiente concurso 2013 se publicarán en la página web del Banco Central: www.bcrp.gob.pe

Lima, 23 de marzo de 2012

* Tomado de aquí.

22.3.12

“OBRA POÉTICA COMPLETA” DE EDGAR GUZMÁN POR GABRIEL RUIZ ORTEGA


Soy un consumidor de poesía, de la peruana en especial. Sin embargo, confieso que poco o nada sabía de la obra del vate arequipeño Edgar Guzmán (1935-2000). Por eso, Obra poética completa (Cascahuesos Editores/Editorial UNSA, 2010) llena un vacío, literario y ético, para todo aquel que se precie poeta o amante de la poesía.

Las más de 300 páginas nos adentran en una voz peculiar. Cronológicamente, Guzmán pertenece a la generación del 50. Y por lo leído, creo que nuestra crítica periodística y académica nos debe una explicación. Cuando terminé de leer el libro me quedé pensando en los circuitos ocultos que se tejen en la crítica literaria made in Perú (menos González Vigil, que sí se ha ocupado de Guzmán). Y con el perdón de los hinchas, pero si de algo estoy seguro es que estamos ante una propuesta coherente y deslumbrante, que deja por los suelos, y lo digo con todo respeto y franqueza, a las de Sologuren, Varela y Belli. Entonces, no sería nada raro proponer una mirada objetiva hacia lo que en décadas pasadas se ha escrito en el interior del país (¿qué nos asegura que no haya otros grandes narradores y poetas ninguneados por el ombliguismo limeño). Es decir: no se puede ser tan mezquino y bestia a la vez… Guzmán no es un buen poeta. Guzmán es Imponente y merece sí o sí figurar entre lo más destacado de la mejor generación literaria peruana del siglo pasado.

La publicación incluye los siguientes títulos: ‘Hilos’, ‘Poemas sueltos’, ‘Perfil de la materia’, ‘Rondando la casa de la Dickinson’ y ‘Trilogía del mar’. Y sirve de mucho el extenso prólogo de Raúl Bueno-Chávez, que nos intenta convencer, más allá de sus sesudas luces sobre el autor, de la importancia del mar como elemento simbólico de su poética, cuando lo cierto es que lo mejor de su proyecto se percibe durante su iniciática etapa de búsqueda temática, en la que encontramos a un Guzmán angustiado, una voz tenue que pisa firme pero con curiosidad, donde empezamos a percibir la disposición, en su poesía, de su conocimiento científico, filosófico, literario y político, sin caer en los parámetros de la época rubricada por la discusión entre poesía pura y poesía social. Obviamente, a los años ese tipo de cruces nos parecen bizantinos, pero es muy fácil hablar desde la comodidad de la lejanía.

* Tomado del blog La fortaleza de la soledad.

20.3.12

JUEVES 22: “PRIMERA PASARELA POÉTICA” EN MÉXICO

Afiche del evento.
Primera pasarela poética, “porque la poesía siempre está de moda: más que pose, una actitud”.

Para celebrar el Día Mundial de al Poesía en el equinoccio de primavera, saca tu mejor actitud poética. Ven y disfruta de las propuestas poéticas más atrevidas. Habrá Libros vídeos y sorpresas. La cita es este 22 de marzo en el Auditorio del Centro Cultural España ubicado en Guatemala 18, Centro Histórico de la Ciudad de México. LA ENTRADA ES LIBRE Y TU PRESENCIA INCLUYE UNA BEBIDA

Estos son los participantes:

• Ligia Arianne Lira Martínez
• Blanca Roth
• Karloz Atl
• Antonio Rueda
• Edwin Canuto Roldán
• Viktor Ibarra Calavera
• Guillermo Gonzaga de Jesús
• Anuar Zúñiga
• Emmanuel Vizcaya
• Carlos Cárdenas
• Christian Jesús Zubillaga
• Javier Norambuena
• Carlos Maldonado
• Manuel de J. Jiménez
• Daniel Cruz
• Javier Raya
• José Rivera
• Sara Ramírez
• Alina Pantocrator Kirjaba Esnobita
• Yolotzin García
• Guadalupe Galván

Organiza: Editorial Literal de México.

19.3.12

20 DE MARZO: RECITAL DE PIANO DE JUAN JOSÉ CHUQUISENGO

Afiche del evento.
Juan José Chuquisengo nació en el Perú. Aprendió música de manera autodidacta para luego estudiar en el Conservatorio Nacional de Música. Partió luego a Europa para perfeccionarse, principalmente en Alemania e Italia. Con el legendario director Sergiu Celibidache, quien sería su principal maestro y mentor, se dedicó intensamente a la exploración del fenómeno musical, que lo alejó de los escenarios por más de siete años.

Desde su retorno a los conciertos mantiene una actividad creciente. Ha obtenido distinciones como el “Kennedy Center for the Performing Arts”, ha efectuado conciertos en las principales salas del mundo en más de 40 países y ha realizado producciones con el exclusivo sello Sony Classical. Una de sus grabaciones fue elegida en Europa entre los “100 mejores discos clásicos de todos los tiempos”.

Con el premio del Kennedy Center se fue a vivir a Nueva York. Sus grabaciones para Sony Classical fueron distinguidas por prestigiosas revistas especializadas como El “BBC Music Magazine”.

Asimismo, Chuquisengo dicta seminarios, talleres y clases maestras en torno a la música, en Estados Unidos, Latinoamérica, Europa y Japón. Recientemente ha sido convocado para asumir la cátedra de música en la Academia Orquestal de la Fundación Barenboim en Sevilla.

Para mantener viva su evolución como artista ha estudiado, además, composición y dirección orquestal, explorando el arte de la improvisación en diversos estilos.

Más información:
www.ccincagarcilaso.gob.pe
Telf: 204-2656

18.3.12

SEMINARIO: VIENDO PASAR LAS COSAS, USOS Y PRÁCTICAS DE LO ESCRITO EN LA REPÚBLICA ARISTOCRÁTICA (1895 -1919)

Afiche de la convocatoria.
SEMINARIO

Viendo pasar las cosas: usos y prácticas de lo escrito en la República Aristocrática (1895 -1919)


Organizan: Instituto de Investigaciones Humanísticas (UNMSM) e Instituto Riva-Agüero (PUCP)

Lugar y fechas: Lima, 16 y 17 de mayo de 2012

Convocatoria:

Si a lo largo del siglo XIX se evidencia una eclosión publicaciones periódicas cuyo centro de atención era la aguda crisis política que experimentaba la incipiente República peruana; el cambio de siglo traerá nuevas preocupaciones que contribuirán a consolidar la cultura de lo escrito y el espacio público secular. Lima, por aquellos años, experimentará una vertiginosa modernización que se verá formalizado en distintos niveles, entre los que destacan el urbano, el social y el literario.

Con el fin de contribuir al conocimiento de nuestra —siempre en construcción— historia cultural y literaria, se convoca a la comunidad académica, desde diversas perspectivas disciplinarias, a participar y a enviar sus investigaciones sobre el positivismo, el racialismo, el espiritualismo, el anarquismo, el modernismo, el indigenismo y otros horizontes que definieron la modernización cultural y la práctica y los usos de lo escrito en la República Aristocrática (1895-1919). La comprensión de las distintas voces que se gestaron al interior de este complejo campo, que tuvo como sus dos principales escenarios a la prensa y a la universidad y como herramienta de cambio social a la educación resulta de gran importancia para un conocimiento más profundo de nuestra tradición cultural y literaria.

Dentro de este periodo, cabe destacar el aporte de una de esas voces, cuya obra resulta fundacional en nuestro país, tanto para el discurso propiamente historiográfico como para el de los estudios literarios: José de la Riva-Agüero y Osma. Intelectual universitario que, como muchos de sus contemporáneos de la Generación del 900, ha carecido de un estudio sistemático de su producción crítica. Valorar sus aportes y limitaciones resulta de gran interés para comprender la dinámica con la que la intelligentzia limeña, aglutinada alrededor INSTITUTO DE INVESTIGACIONES HUMANÍSTICAS de la Universidad de San Marcos, se articuló con el complejo panorama social y artístico de aquellos años.

A partir de estas consideraciones, el evento se plantea como una plataforma para estudiar dichos fenómenos desde los siguientes ejes temáticos:

1.- La ciudad, las publicaciones periódicas y los nuevos actores
- Periódicos y revistas: La Prensa, La Crónica, Prisma, Actualidades, Monos y Monadas, Balnearios, Variedades, Colónida, entre otras.
- Las ambivalencias de la modernidad criolla en la obra periodística de Leonidas Yerovi, Abraham Valdelomar y José Carlos Mariátegui.
- Crónicas, cuentos, novelas de folletín, humor y caricatura en revistas y periódicos.
- Nuevos sujetos sociales. Públicos lectores heterogéneos. Mujeres, obreros, estudiantes.
- Ciudad y biotecnologías urbanas: espacios públicos y modelos de modernidad en la prensa. El darwinismo y el higienismo sociales.
- Mujeres periodistas e intelectuales: María Jesús Alvarado, Teresa González de Fanning, Margarita Práxedes Muñoz y Dora Mayer.

2.- Características del campo literario
- Lectura y recepción de las nuevas estéticas.
- Persistencia de los códigos costumbristas.
- Horizonte modernista y producción poética y narrativa.
- Las nuevas jerarquías sociales: entre lo popular y lo aristocrático.
- Figuras de artista y esteticismo literario.

3.- San Marcos, Riva-Agüero y los intelectuales del periodo
- Catedráticos, tesis y nuevos actores en la universidad (provincianos y mujeres).
- La generación del 900 y el campo universitario.
- El surgimiento de disciplinas académicas y sus circuitos de validación.
- La Revista Universitaria.
- Metadiscursos: positivismo, racialismo, anarquismo nueva metafísica y otras corrientes de pensamiento.

Plazos: se recibirán propuestas de sumillas hasta el 15 de abril. Estas deben enviarse al correo iihunmsm@gmail.com. Las respuestas de aceptación se enviarán hasta el 22 de abril.

Comité Académico

Dr. Juan Gargurevich (PUCP- UNMSM)
Dr. Carlos García-Bedoya (UNMSM)
Dra. Claudia Rosas (PUCP- IRA)
Dra. Margarita Zegarra (Instituto Riva-Agüero)
Dra. Fanni Muñoz (PUCP)
Dr. Winston Orrillo (UNMSM)

Comité de Organización: Raúl Varillas, Génesis Portillo, Karen Calle, Pilar Alzamora y César Arenas.

16.3.12

¡FELIZ CUMPLEAÑOS CÉSAR VALLEJO! MAESTRO

Doodle que festeja el natalicio del gran poeta.

El gran César Abraham Vallejo Mendoza, nació un día como hoy (cuando
Dios estuvo enfermo, escribió en Los heraldos negros), 16 de abril de 1892, en Santiago de Chuco, a 3120 m.s.n.m. en la sierra de la hoy Región La Libertad. Celebrado como el más grande poeta peruano de todos los tiempos, hoy cumple 120 maravillosos años, y para que ustedes también lo celebren, les dejo estos dos links (Hoy me gusta la vida mucho menos… y Me viene, hay días, una gana ubérrima…) de dos bellísimos poemas publicados póstumamente en la colección denominada Poemas humanos, y para sorpresa nuestra, grabados en la voz del gran César Calvo, de quien Georgette dijo que era el único que leía tan igual que el genial Vallejo. Disfrútenlo.


HOY ME GUSTA LA VIDA MUCHO MENOS…

Hoy me gusta la vida mucho menos,
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.

Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tánta vida y jamás!
¡Tántos años y siempre mis semanas!…
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,
y, en fin, mi ser parado y en chaleco.

Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste, aquél; una frente ésta, aquélla… Y repitiendo:
¡Tánta vida y jamás me falla la tonada!
¡Tántos años y siempre, siempre, siempre!

Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dije casi, por no llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y está bien y está mal haber mirado
de abajo para arriba mi organismo.

Me gustará vivir siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tánta vida y jamás! ¡Y tántos años,
y siempre, mucho siempre, siempre, siempre!


ME VIENE, HAY DÍAS, UNA GANA UBÉRRIMA…

Me viene, hay días, una gana ubérrima, política,
de querer, de besar al cariño en sus dos rostros,
y me viene de lejos un querer
demostrativo, otro querer amar, de grado o fuerza,
al que me odia, al que rasga su papel, al muchachito,
a la que llora por el que lloraba,
al rey del vino, al esclavo del agua,
al que ocultóse en su ira,
al que suda, al que pasa, al que sacude su persona en mi alma.
Y quiero, por lo tanto, acomodarle
al que me habla, su trenza; sus cabellos, al soldado;
su luz, al grande; su grandeza, al chico.
Quiero planchar directamente
un pañuelo al que no puede llorar
y, cuando estoy triste o me duele la dicha,
remendar a los niños y a los genios.

Quiero ayudar al bueno a ser su poquillo de malo
y me urge estar sentado
a la diestra del zurdo, y responder al mundo,
tratando de serle útil
en todo lo que puedo, y también quiero muchísimo
lavarle al cojo el pie,
y ayudarle a dormir al tuerto próximo.

¡Ah querer, éste, el mío, éste, el mundial,
interhumano y parroquial, provecto!
Me viene a pelo,
desde el cimiento, desde la ingle pública,
y, viniendo de lejos, da ganas de besarle
la bufanda al cantor,
y al que sufre, besarle en su sartén,
al sordo, en su rumor craneano, impávido;
al que me da lo que olvidé en mi seno,
en su Dante, en su Chaplin, en sus hombros.

Quiero, para terminar,
cuando estoy al borde célebre de la violencia
o lleno de pecho el corazón, querría
ayudar a reír al que sonríe,
ponerle un pajarillo al malvado en plena nuca,
cuidar a los enfermos enfadándolos,
comprarle al vendedor,
ayudarle a matar al matador —cosa terrible—
y quisiera yo ser bueno conmigo
en todo.


Es recomendable ver estos 6 videos en Youtube, sobre la vida del poeta, realizados por el periodista Alejandro Guerrero, para el proyecto Hombres de Bronce; sólo siga estos enlaces: video 1, video 2, video 3, video 4, video 5 y video 6. Por cierto, la imagen es de Google, cuyo doodle (histórico) de hoy, fue dedicado al gran vate.

15.3.12

DEL VERANO INCULTO

Portada de la nueva edición de Del Verano Inculto


Por Juan Yufra

El discurso de la poesía peruana —en la primera mitad del siglo pasado— contiene los espacios más notables de la naturaleza del hombre frente a su condición humana, y ¿por qué no?, presenta las aporías de su “condición de ser peruana” (voz híbrida, indulgente, contranatural) La realidad de su lenguaje expresa el recorrido de todo aprendizaje, y la cosmovisión de ser latinoamericana. Y aunque nos hemos acostumbrado a dividir ciertos anatemas inmersos en la distinción antojadiza de “poesía social” y “poesía pura; también debemos de aceptar que “la poesía no se discute”; se la lee, se la escribe… pero (y este “pero” sí vale) la poesía siempre estará en el lugar exacto de su sombra. Y son pocos los que la descubren. Incluso Westphalen proponía que su existencia estaba limitada al concepto mismo del poema. Comprender muy bien tales hemistiquios de la creación genera la impresión de un mundo fragmentado desde los cuestionamientos “impuros” de la década del 50 frente a las generaciones posteriores que se anulan por la superchería de una “apología al autobombo” y por ser superfluas las identidades prefiguradas desde el arte escrito.

La mayoría de los poetas finiseculares “descubrieron” el poema mas no la poesía. (
Un cliché, no problem). Por eso descuidaron “su poética” y murieron por la pose. El gesto de construir un prototipo de la literatura para las masas no tuvo la conjunción de arte/poesía. En otras palabras, y pasado el tiempo, Vallejo, Oquendo, Hidalgo, Moro, Adán, Westphalen, Eielson, Varela siguen siendo “nuestros poetas”. Y de este nivel, y para los gustos más exquisitos, continuaron el trabajo Rodolfo Hinostroza, Juan Ramírez Ruiz, Enrique Verástegui, Vladimir Herrera, Mario Montalbetti. La lista sigue, es cierto, pero es necesario señalar que son los sujetos de un espejo negado.

Y aquí tiene importancia la impronta de la poesía en el scriptum moderno. Un ejemplo sería la aparición del libro Del Verano Inculto del poeta Vladimir Herrera (Lampa-Puno, 1950) que a grandes rasgos cuestiona el lenguaje de la poesía coloquial —muy de moda en los años 70— por otra más hermética y retroactiva.

Este volumen (Cascahuesos / Laguna brechtiana, 2011) guarda una similitud editorial con aquella que se imprimió en Valencia (“última capital de La República”, como señala el autor) en 1980, como si quisiera el poeta mantener la esencia del objeto que llega a nuestra manos. Herrera había dejado en el Perú una primera obra Mate de cedrón (1974), y un segundo, titulado Misa de negros, que se extravió. Su paso por Europa, sobre todo en España, donde va a residir, marca el proceso de su aprendizaje y de su maduración.
Del verano inculto, puede convertirse en una obra maestra del autor, ya que ciframos en dicho libro la intertextualidad del discurso que surge de la poesía misma a la que enarbola como excusa y destino de un yo contrariado por expresar “la oscura piel del lenguaje de la poesía”. (Ya entonces Poesía era oscura como nada). Desde su primer libro donde recoge su experiencia de trasterrado, hasta el texto de Valencia, ocurre un viraje impresionante pues recurre a un barroco como exuberancia del arte moderno; esta empatía con “la gran poesía” de Martín Adán, con su retórica y su dialéctica no se encuentra en el nivel de la forma que el yo poético construye sino en la estrategia de experimentar con la metáfora de lenguaje humano; es decir, con la poesía que nombra lo desconocido.

A veces no hay nada más personal que la poesía y nada más bello que una idea púrpura; por ello Vladimir Herrera cuando nos dice que: “Hay un viejo mar en el principio” (sin exagerar demasiado, solo este verso puede iluminar la realidad del poeta), está perfilando su pensamiento y el saber de una necesidad humana por explicar el mundo y el origen de las cosas que el hombre deteriora con su existencia. Es así que el cuerpo y su sombra en la poesía de Herrera permanezca como infranqueable por los sentidos mundanos y su naturaleza sea más pedestre que esotérica.

En algunos casos el nivel del discurso erótico que se transfigura en tiempo y en espacio del poema cobra solo sentido en la cotidianidad de los elementos que enumera y en la relativa alusión a los principios de la naturaleza que va de la oscuridad a lo diáfano y transparente, del recuerdo a la vida que se goza y se contempla desde la vida misma. Del verano inculto es una celebración de la poesía; obra necesaria y unánime para los que ven en las palabras algo más que simples representaciones fugaces de la realidad que se comparte.

Herrera, Vladimir: Del verano inculto
Lima, Cascahuesos Editores / Laguna brechtiana, 2011.

* Tomado del blog La boca del sapo.

14.3.12

VERDADES DE UNA HISTORIA CON GAT(RR)AS

La verdadera historia de las Kitties de Jocelyn Pantoja.
Por Yanelys Encinosa Cabrera

La inocencia desvencijada (des)dibuja su impotencia ante el espejo. (De)construye la historia de dos ciudades: la que se mira ante el cristal y la que este juzga en respuesta a la imagen. La verdadera historia de las Kitties de la poeta mexicana Jocelyn Pantoja, se disfraza en forma y motivo de literatura para niños, pero en esencia rebasa la envoltura de las edades al destilar un tinte luctuoso y ácido, que deshaga todo maquillaje, pues precisa desenmascarar la violencia y la esquela de muerte que sacude la médula del continente americano.

Desde el título se juega con la Historia (con mayúscula), la noción de “verdadera” anuncia el desmontaje, relectura y reconstrucción de lo habitual conocido. En el primer episodio de la serie de cortometrajes animados de Piolín, filmados en 1942 por Bob Camplett, el título A Tale of two Kitties es una parodia de La Historia de dos ciudades de Charles Dickens. Esta alusión paródica a Dickens del animado puede ayudar a leer el cuaderno de Jocelyn, aunque la cercanía entre los referentes sea más incidental que de una intencionada intertextualidad. El motivo de las Kitties del cine para niños es vestidura lúdica, cobertura cuasipueril de un asunto serio, adulto, más emparentado en su esencia a los móviles de Dickens. Las dos citties que el novelista inglés desnuda en su obra, París y Londres, son escudriñadas desde las entrañas de la Revolución Francesa en plena vida del siglo XVIII para revelar el convulso clima revolucionario y denunciar las sangrientas ejecuciones y el aumento diario del número de víctimas por los crímenes violentos que generaba tal proceso.

También de la producción para niños, también de Inglaterra, acaso patrón de Occidente, asoma en el cuaderno de la poeta mexicana otro Charles de la literatura inglesa, el que bajo el pseudónimo de Lewis Carrol inmortalizó a Alicia. Los exergos con citas de Alicia a través del espejo, con los que se abre el libro y se cierra en los dos poemas finales confieren un sentido empastado de circularidad y aportan coherencia al conjunto: el espejo de Carroll, citado al inicio y al final, es el hilo unitivo que cohesiona cada poema y lo conecta con los demás. Es el espejo quien media entre las dos ciudades, como vehículo de deconstrucción, de desmontaje.

Kitty, el personaje que se busca en el espejo es un fetiche sin historia que el mercado ha colocado en el terreno de ventas para niños, figurilla comerciable desprovista de argumentos que justifiquen el interés de la compra. A diferencia de muchos personajes del cine para niños insertados en el mercado que provienen de las animaciones de Waltt Disney, las Kitties adolecen de tramas y referentes pues no cuentan con una historia base que justifique su atractivo comercial. Cuando Jocelyn propone construir una historia “verdadera” para este personaje, está rozando lindes que trascienden el terreno infantil. Juega a cuestionar los modos capitalistas de dominio y manipulación de mercado. Con tono político, irónico, luctuoso pretende denunciar los soportes del capitalismo, sostenido por el dolor, la alienación y la violencia hacia el interior de Latinoamérica.

La historia que hilvana el diálogo de Kitty y su reflejo es una reconstrucción de la historia americana, de aquella América sacudida por la violencia que acarrean los modos capitalistas de producción. Como desde un observatorio la mirada se mueve desde México hacia el norte y luego desciende de centro a sur, hacia la cordillera y hacia el Caribe, pues Kitty transmuta en citty, su traje de gatita pueril se transforma en ciudad adolorida, el rosa de las vestiduras de Kitty se tiñe en estos poemas del rojo sangriento de la muerte en las ciudades americanas. Cada paisaje recorrido, cada historia nacional del continente ha sido subvertida desde semejantes pérdidas, pues las aúna la triste coincidencia del terror, las drogas y la violencia del capitalismo. No es casual que falten en estas páginas Cuba y Venezuela: el silencio marca la diferencia.

Por ser el reflejo más visceral para la poeta el poema dedicado a la mirada de México destila pesimismo y desconcierto, incisivo cuestionamiento de la historia patria, desde las quebraduras de su legado político y sociocultural. Jocelyn bebe de nutricios afluentes de la cultura mexicana, pero llegan a estos tiempos desabridos, descoloridos por la pérdida, por la devaluación que impone el régimen del capital. Se lee la historia y se actualiza. Recupera la música, la poesía, la plástica, la religión desde el actual contexto político de su país, sacudido por el crimen y la violencia, por la corrupción del poder, el bandidaje, los abusos sexuales a niños y mujeres, las macanas de la última plaga los policías PFP. La muerte que inunda obliga a estas lecturas desperanzadas. Por ello como quien llora un bolero mexicano el México mío, lindo, ahora es a veces querido, otras odiado, la princesa triste de Darío está desnuda y desnutrida como sus hermanas, y las plumas del quetzal se quiebran en la voz de tu mediocre sueño de surrealismo. Es una elegía a la pérdida de la cultura mexicana, antaño prolífica, aplastada ahora por la pseudoculturas del mercado: como algodones de azúcar cocinándose en las esquinas igual que la pobreza es tu folklor.

Disfrazado de inocente juego, de diálogo pueril con las nuevas realidades del espejo, la palabra amordaza un desagravio. La perversión de un gato a rayas, protoburgués compañero de Alicia, símbolo de dobleces y fingimientos victorianos, se repite hoy en América con el rosa del fetiche o rojo sangre de una gatita de mercado. Acaso porque Carrol avizoró como Dickens en Londres y París, el principio de este fin que ahora padecemos.

La Habana,18 de febrero de 2012

12.3.12

GESTACIÓN ÍNTIMA DE ESTÉTICA DE LAS REVELACIONES. A PROPÓSITO DEL LIBRO DE CROMWELL CASTILLO


Por César Boyd Brenis

La universidad la estudié por las mañanas. En ocasiones, luego de mis clases, me iba a casa de Cromwell para conversar de poesía, en donde su madre —caritativa con un estudiante hambriento— me ofrecía deliciosos almuerzos. Cierto día, él me compartió dos poemas en una hoja arrugada. Después de leerlos, dije una de las frases más parodiadas dentro de la intimidad del grupo Signos: ¡Es lo mejor que te he leído!

Cromwell me había dado a leer dos poemas del segmento “Agua”, y para mí, efectivamente, era la dicha entera poder apreciar lo que después serviría, en palabras del mismo autor, como base para forjar un poemario con los cuatro elementos de la naturaleza. Elementos que, dentro de la concepción presocrática del mundo, eran lo que constituía a todo lo existente: el agua, el aire, la tierra y el fuego.

Yo estaba presenciando el germen de “Estética de las revelaciones” en esos dos poemas que aprecié aquella tarde con una atrevida emoción. Y pasaron a ser después —ya completos los diez textos— catalogados por el poeta Jimmy Marroquín como el mejor poema-libro que había leído en su vida, dentro de la poesía del nuevo siglo.

Eran tiempos de incipiente juventud. Corría la mitad del año 2006 y planeábamos recién, con los demás compañeros Ronald Calle y José Abad, publicar lo que después sería “Signos”, nuestro primer poemario colectivo. Cromwell ya se había retirado de la carrera de Historia y Filosofía, pero eso no fue impedimento para planear un viaje, con todos los gastos pagados, a Cajamarca, donde se llevaría a cabo el congreso de educación en ese estupendo año de 2006.

La poesía no puede gestarse sin musas. Y fue justamente en Cajamarca en donde Cromwell logró hacer suspirar a innumerables mujeres con los versos de Agua o de otro poemario que también adquirió una parodia interesante dentro del grupo. Me refiero a Brevedad, cuyo título tomamos para relacionarlo, en pura broma, a su duración en los procesos amatorios.

Otro de los viajes que el recuerdo alcanza fue a Trujillo. Después del recital organizado por el Grupo Legión, conoceríamos a una amiga que lanzaría una frase memorable en pleno centro de la Ciudad de la Eterna Primavera: “ese gordito mueve bien la pluma”. Sentencia espectacular dentro del compartir íntimo, que ampliaría nuestro anecdotario y alegraría nuestras reuniones internas.

Sin embargo, en la cabeza de Cromwell se seguía formando la idea de ese libro total, y fueron sin duda los distintos viajes con el grupo lo que le iba alimentando el verbo, acompañados de las lecturas que hacía de nuestros amigos poetas contemporáneos, los cuales siempre se mostraron respetuosos de la poesía del autor de “Estéticas de las revelaciones”.

Como se puede apreciar, es difícil separar la constitución de un poemario de los avatares del grupo en donde el autor es parte. Las lecturas compartidas, los libros descubiertos, las conversaciones endiabladas, las críticas lacrimógenas, los autores gigantescos, las comparaciones inevitables, todo ello estuvo presente dentro de un funcionamiento colectivo que el grupo dio y sigue dando. Cromwell tiene la poesía que razona, que elabora conceptos, tal vez por ello es esperanzadora, porque los conceptos crean la realidad, y los nuevos mundos que trae el libro suavizan la dura gracia de vivir.

* En la imagen: los cinco Signos: Ernesto Facho, Harold Castillo, Cromwell Castillo, César Boyd y Ronald Calle, en Chiclayo.

10.3.12

PEDRO NOVOA ES GANADOR DEL PRIMER PREMIO INTERNACIONAL DE NOVELA CORTA MARIO VARGAS LLOSA


Pedro Félix Novoa Castillo se consagró hoy como el ganador del Primer Premio Internacional de Novela Corta Mario Vargas Llosa por su obra “Maestra Vida”.

El ganador limeño de 38 años, es escritor y profesor licenciado de la Facultad de Educación, de la Universidad Nacional Federico Villarreal, quien se llevará los 5 mil euros que establecía como premio el concurso de novela. Además del financiamiento para la publicación de su obra por parte de Alfaguara, del Grupo Santillana.

El autor de la novela “Maestra Vida” será premiado por Mario Vargas Llosa, el próximo 28 de marzo —día que cumple años el Nobel Peruano— en el patio principal de la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa de Arequipa.

El certamen literario fue coorganizado por el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) y la Asociación Cultural ARTEQUIPA, y tuvo al español Juan José Armas Marcelo, el francés Roland Forgues y el peruano Alonso Cueto Caballero, como miembros del jurado.

* Tomado del diario La República.

8.3.12

BIEN JUGADO / “POEMAS EN HUCHA” DE PEDRO GRANADOS


Por Juan Yufra

La mirada suele ser una gran esperanza para nuestras palabras; también, lo es la palabra misma y lo son a la vez, ambas, como contenedores de la realidad que queremos dominar o
huchear, abuchear…, al fin y al cabo toda lucha es humana y toda poesía siempre el cuerpo del delito.

Poemas en hucha, de Pedro Granados (Lima, 1955), no solo contiene la voz iconoclasta que recorre las páginas de la mejor poesía y el quebrantamiento de las fórmulas para rehacerla sino la libertad de la naturaleza creadora del texto (en un espejo). Hay que entenderlo como un guiño dentro de los espacios y discursos posmodernos. ¿Qué es el papel, un poema, un libro sin la entraña o las contemplaciones de una ideología, de una postura frente a las cosas nombradas por el Otro (Sociedad, conocimiento)? El libro como pieza de orfebrería sostiene otros elementos, y aquí el lenguaje es materia prima, instancia y horizonte del demiurgo, contrariedad y salvación. Esa conciencia sinuosa para muchos es peligrosa, pero ¿quién no aborda los riesgos en poesía? y pretensiosa en otros casos pues convierte al poeta en un cuadriculado más de la hoja inventada. Prefiero destacar la máscara, el objeto nuevo y consciente que nos regala la cadencia y la brevedad de las imágenes. Una denuncia de las sensaciones y un recuerdo cotidiano de la modernidad en su elucubración como texto. En otros casos la poesía es.

“Sobre el cemento fresco” (p.13), “Yo también he recibido” (p. 45) “Tocar todas las cuerdas” (p. 89) arriesgan en contener la beligerancia de una emoción confrontada con la realidad y los estereotipos de la convención occidental (amor, muerte, soledad, fraternidad), pues alteran el discurso y el destino de la vida como un recipiente en qué reflejarnos todos. Esa voz infidente de la poesía que proyecta el lado oscuro de su existencia están intactas y desoladoras en muchas páginas; Granados sabe y defiende, apuesta y escribe desde la forma más lograda de la poesía.

Granados, Pedro: Poemas en hucha
Paracaídas editores, 2012. Lima, Perú.

* Tomado del blog La boca del sapo.

7.3.12

ESCALERA HACIA CÉSAR VALLEJO


Sobre héroes y hazañas

En algún lugar de su obra Francisco de Quevedo afirmó que la poesía en todas partes tiene numerosos feligreses y en ninguna altar público. La poesía, en efecto, es el reino de la excepción. Y la poesía de César Vallejo es la excepción de la excepción: insólita, señera. El carácter de raridad (y aquí, contra el parecer graciano, la raridad no encarece la moderada perfección, porque la perfección no es moderada) de la poesía de Vallejo, con énfasis en Trilce, y con más énfasis aún en los poemas del ciclo familiar, comentados con pulso experto por Julio Ortega, es por lo menos triple: sintáctico, lexical y semántico.

Nadie puede imitar a Vallejo porque Vallejo inventó una sintaxis y unas palabras para poder expresar, con autenticidad de raíz, su concepción del mundo, del hombre, de la vida. La distancia entre la concepción y la expresión es, en este poeta, computable en cero.

Para salvar esa distancia Vallejo trastocó la gramática del español y, en un acto de opulenta humildad, mostró el espíritu en su desnudez primera: las palabras como recipientes precisos de su emocionado decir: “estoy cribando mis cariños más puros./Estoy ejeando ¿no oyes jadear la sonda?/¿No oyes tascar dianas?/Estoy plasmando tu fórmula de amor/para todos los huecos de este suelo” (poema LXV, Trilce).

Quizá por esto, porque su estética no tiene nada de previsible, Vallejo no fue comprendido en su dimensión en ese tiempo suyo, el de la primera mitad del siglo XX. Y acaso la mejor herencia de su poesía consista en haber ensanchado un horizonte que todos podemos atisbar, pero cuyos frutos prometidos nadie puede conquistar por ese mismo camino.

Porque su camino no puede ser andado por otros. La diferencia entre la creación de palabras del ingenio lúdico y la poesía de Vallejo es radical: no hay invención verbal posterior a la concepción del acto poético en el autor de Trilce, sino simultánea y concomitante.No se pone a pensar en argucias inventivas extraordinarias: las nuevas palabras son reflejo de pasiones recientes. Desde la perspectiva semántica la poesía de Vallejo pudiera ser ilustrada como tentativa holográfica: una réplica completa de su concepción general está representada dentro del aspecto menor de sí misma.

Dicho de otro modo: escójase un puñado de versos de Trilce y podrá entenderse la matriz a la que pertenece. Escójase un retazo del infinito y podrá recrearse el infinito al que pertenece. El culto de este poeta, entendido como una llamada de atención hacia la fidelidad de la voz creadora sin mediaciones ni obstáculos asfixiantes, ha encontrado en su país y en Hispanoamérica un fervor creciente: desde Blanca Varela, Jorge Eduardo Eielson y Javier Sologuren hasta José Lezama Lima y Eliseo Diego.

5.3.12

MARTES 6: PRESENTACIÓN DEL LIBRO “LA TIERRA DEL QUETZAL” DE LUIS ALBERTO SÁNCHEZ‏


Presentación del libro (reedición)
“LA TIERRA DEL QUETZAL”
de Luis Alberto Sánchez


El martes 6 de marzo a las 7 pm será presentada la reedición del libro "La tierra del Quetzal" de Luis Alberto Sánchez, en el Centro Cultural Inca Garcilaso de la Cancillería (Jr. Ucayali 391, Lima). El ingreso es libre.

La publicación será comentada por Gabriel Aguilera, Embajador de Guatemala, Edgar Montiel, Director de la Unesco en Guatemala, Marlene Polo, representante del Instituto Luis Alberto Sánchez, y Percy Murillo, ex Embajador del Perú en Guatemala.

Publicado por primera vez en 1952, el libro “La tierra del Quetzal” es una revisión de la historia de la literatura de Guatemala desde la mirada de Luis Alberto Sánchez. En diez capítulos cortos, el maestro hace comentarios sobre el Popol-Vuh y la crónica de Bernal Díaz del Castillo. Asimismo, escribe acerca de la vida y la obra del vate Rafael Landívar y del reconocido poeta modernista Enrique Gómez Carrillo.

Luis Alberto Sánchez (1900-1993) periodista, crítico literario, historiador, político y maestro. Su relación con Guatemala se realiza entre los años de 1944 y 1949, cuando visita ese país como rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y luego como profesor invitado de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Más información:
www.ccincagarcilaso.gob.pe
Telf: 204-2656

4.3.12

ESTE 6 DE MARZO GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ CUMPLE 85 AÑOS


Hijo de un telegrafista y la hija de un coronel que participó en la Guerra de los Mil Días (1899-1903), Gabriel García Márquez (Aracataca, 1928), por causa de la pobreza fue criado por una tía de su madre, Francisca Simodosea, asediado por los recuerdos de sus parientes. Al morir su abuelo le llevaron a Barranquilla a concluir la primaria y gracias a una bolsa de estudios en Zipaquirá, un remoto pueblo de los Andes, se graduó de bachiller mientras se intoxicaba con la más horrenda poesía que declamaban los colombianos de entreguerras y “Javier Garcés” escribía sonetos piedracielistas:

Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en tu talle de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida armonía.

Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa se desangra el día.

Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aun crees en el dolor y en la poesía.

Si aun la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.
(Si alguien llama a tu puerta)

Luego asistiría a ciertas clases de derecho en la Universidad Nacional, pero el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán y las persecuciones desatadas el 9 de Abril de 1948 le llevaron a Cartagena de Indias, los veinte meses que trabajó a las órdenes de Clemente Manuel Zabala (San Jacinto, 1921-1963), un radical que había sido secretario del general Benjamín Herrera y delegado a congresos obreros, y quien parece le enseñó los rudimentos del periodismo moderno. En esa Bogotá de hielo y desolación, sólo la poesía le había acompañado:

“Cuando terminé el bachillerato y me fui Bogotá, confesó a J. G. Cobo Borda en 1981, mi diversión más salaz era meterme en los tranvías de vidrios azules que por cinco centavos giraban sin cesar desde la Plaza de Bolívar hasta la Avenida de Chile, y pasar en ellos esas tardes de desolación que parecían arrastrar una cola interminable de muchos otros domingos vacíos. Lo único que hacía durante los viajes de círculos viciosos era leer libros de versos y versos y versos, a razón quizá de una cuadra de versos por cada cuadra de la ciudad, hasta que se encendían las primeras luces en la lluvia eterna, y entonces recorría los cafés taciturnos de la ciudad vieja en busca de alguien que tuviera la caridad de conversar conmigo sobre los versos y versos y versos que acababa de leer. A veces encontraba alguien, que era casi siempre un hombre, y nos quedábamos hasta pasada la medianoche tomando café y fumando las colillas de los cigarrillos que nosotros mismos habíamos consumido, y hablando de versos y versos y versos, mientras en el resto del mundo la humanidad entera hacía el amor”.

En Barranquilla, donde vivió cuatro años, conoció a Cecilia Porras, la pintora y compañera de Jorge Child que pagaría, y diseñaría, la edición de La hojarasca, su primera novela. De vuelta a Bogotá, en 1955 El Espectador le envía como corresponsal a Europa pero prefiere matricularse en el Centro Experimental de Cinematografía de Roma. A finales del año va a París y escribe, en una buhardilla de la Rue de Cujas en el Barrio Latino, El coronel no tiene quien le escriba (1958). Después de hacer un viaje por los países comunistas, con el triunfo de la Revolución Cubana es nombrado corresponsal de la agencia de prensa del nuevo gobierno en Bogotá y en 1961 va a New York como corresponsal de la misma. Renuncia al cargo y viaja a México donde redacta Cien años de soledad, que aparece en Buenos Aires (1967) y recibe el premio Rómulo Gallegos (1972). Un año antes había sido investido con un Doctorado de la Universidad de Columbia. Se traslada a Barcelona donde vivió entre 1967 y 1975. En 1982 recibe la Legión de Honor del gobierno francés y el Premio Nobel de Literatura.

Amigo de notables políticos de su tiempo [Alfonso López Michelsen, Alberto Lleras Camargo, Omar Torrijos, José López Portillo, Carlos Salinas de Gortari, Adolfo Suarez, Daniel Ortega, Ricardo Lagos], [“el poder absoluto es la realización más alta y más completa del ser humano, y por eso resume a la vez toda su grandeza y toda su miseria”] al cumplir 80 años y luchando contra un cáncer linfático, Belisario Betancur, —presidente de Colombia durante el holocausto del Palacio de Justicia, el terremoto de Popayán, el comienzo del exterminio de la Unión Patriótica y la desaparición de Armero con cientos y millares de muertos, quien, junto a Olaf Palme, Felipe González, Fidel Castro y Pablo Neruda le postularon al Nobel—, las Academias de la Lengua y el gobierno de Colombia ofrecieron en Cartagena de Indias una fiesta en su honor, a la que asistieron entre otros cientos de adeptos, los Reyes de España, Bill Clinton, Carlos Fuentes, Álvaro Uribe Vélez, Tomás Eloy Martínez, Víctor García de la Concha, César Antonio Molina, Fito Páez y Carlos Vives.

El asunto central de Cien años de soledad (1967), su más conocido poema, es la incomunicación. En Macondo, tierra de lo posible, no existe la solidaridad y trato entre los hombres. Macondo es una Arcadia donde triunfan la muerte y la violencia. Un pueblo habitado por sabios aislados y vidas anacrónicas cuyos símbolos vivos son José Arcadio Buendía, el vidente atiborrado de proyectos que termina junto a su difunto enemigo Prudencio Aguilar; Úrsula Iguarán, que confunde el presente y el pasado y es una muñeca que divierte a sus tataranietos, abandonada por la realidad de la que había sido su único médium; Aureliano Segundo que despilfarra su vida y la de su concubina mientras cubre con billetes de banco las paredes de las habitaciones, bebe ríos de brandy y baila, hasta la misma vejez, una eterna cumbiamba que apenas apacigua el diluvio universal; Remedios, la bella, que vaga por el desierto de la soledad hasta cuando asciende en cuerpo y alma al cielo; Meme, muda desde el día que su madre la llevó a un convento de tierra fría para que diera a luz el hijo de Mauricio Babilonia, y Aureliano Babilonia, un adolescente que ignora el presente pero sabe todo sobre el hombre del Medioevo. El amor, al final de la novela, derrota la soledad cerrando el círculo maléfico del incesto, maldición y destino de la familia.

Pero quien ha narrado la historia es el coronel Aureliano Buendía, que entre los avatares de las guerras compone en versos rimados sus encuentros con la vida y la muerte [“Los escribía en los ásperos pergaminos que le regalaba Melquiades, en las paredes del baño, en la piel de sus brazos, y en todos aparecía Remedios en el aire soporífero de las dos de la tarde, Remedios en la callada respiración de las rosas, Remedios en la clepsidra secreta de las polillas, Remedios en el vapor del pan al amanecer”] y ya cerca del final, quema, con el baúl de los poemas “la historia misma de la familia, escrita por Melquiades, hasta en sus detalles más triviales, con cien años de anticipación. La había redactado en sánscrito, que era su lengua materna, y había cifrado los versos pares con la clave privada del emperador Augusto, y los impares con claves militares lacedemonias”, porque gracias al misterio de la poesía “no había ordenado los hechos en el tiempo convencional de los hombres sino que concentró un siglo de episodios cotidianos, de modo que todos coexistieran en un instante”.

Otro de sus grandes poemas es El general en su laberinto (1989), un sentimental viaje de horror hacia la muerte. Aquí el agonista es un virtuoso abatido por el destino contra quien no solo conspiran los hombres sino la enfermedad de su siglo: la tuberculosis. El cuerpo, las lluvias, el calor, la ropa, el sol implacable hacen más feroces los efectos del que recorre el orbe. Quien lee, sabe qué va a suceder y sólo continúa por placer. Un placer que termina en llanto y dolor. La utopía vuelve a ser el eje central de ésta como en ese Macondo donde las cosas hubo que fundarlas porque carecían de nombre y José Arcadio Buendía persigue el progreso y los secretos de una alquimia, que conducen, ineludibles, al fracaso. Los esfuerzos del General Bolívar, el Coronel Buendía y José Arcadio terminan mal. Como en la gran poesía del mundo, todo está condenado al fracaso, a una ruina de los ideales.

El general en su laberinto fue la culminación de una saga sobre los estragos de la soledad del poder, el amor y el absurdo de la gloria que había comenzado con El coronel no tiene quien le escriba, la historia del viejo militar que sin tener con que comer libra su última batalla por la vida de un gallo, prolongada en Aureliano Buendía y sus treinta y dos batallas perdidas en Cien años de soledad, y el viaje hacia los tenebrosos dispositivos del totalitarismo en El otoño del Patriarca, porque como había consignado en su gran novela: “todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra”.
Harold Alvarado Tenorio

* Tomado de Ajuste de cuentas, una antología crítica de la poesía colombiana del siglo XX. En la imagen: Evelio José Rosero, GGM y Harold Alvarado Tenorio en México

2.3.12

“DABAI, CHELO, DABAI” DE GIOVANNI BARLETTI POR DARWIN BEDOYA


Escribe Darwin Bedoya

Dabai, Chelo, dabai, (Cascahuesos editores, 2011, 112 pp.) de Giovanni Barletti, (Moquegua, 1988) es un conjunto de relatos que propone un recorrido por los territorios que delimitan la realidad y la imaginación del autor, que no sólo vierte aquí sus recuerdos, sino que indaga y se adentra en la memoria colectiva donde residen las verdades ocultas y notorias que posee el ser humano del siglo XXI, aquellos seres que son los referentes-protagonistas directos de estas historias. Aquí se desplazan los personajes que están sacados de una realidad contemplada; pero sus actos y palabras, como en toda la arquitectura de esta prosa, son fruto de la más descarada, descarnada, divertida e irreverente ficción. Palpando en los recuerdos —provenientes de la realidad—, el autor ha construido una colectividad para hablar del desgarro que supone vivir en un mundo sórdido donde no hay lugar para la ingenuidad. Estos sitios son los mismos que ahora invitan al lector a pasear por un espacio, aparte de realista, dolorido, cruel y contradictorio a partes iguales.

Estos textos, a veces, inquietantes, a veces conducentes a la reflexión sobre las distintas aristas de la condición humana, a veces intuitivos de un destino que no es el correspondido, poco a poco nos va mostrando en cada espacio narrativo una revisión y actualización de temas que incluyen humor, sexo, amor, pobreza, muerte, etc. En Dabai, Chelo, dabai ocurre un acercamiento a la materia oscura del paso del tiempo, del enigma que atraviesan en la actualidad las sociedades, especialmente las urbanas. Barletti ha sabido darle intensidad a sus argumentos, con las visiones de un cuidadoso espectador que a veces abandona su lugar de contemplación para confundirse o mimetizarse con las escenas y personajes que va vislumbrando. Cada relato de este libro es una esquirla que, como un puzzle, se va incrustando en las otras para recomponer el azogue donde se refleja la vida en un espacio que tiene que ver con el sur peruano, tomado como ámbito real o territorio ficcional.

Los relatos que componen este libro: “Como quien no quiere la cosa”, “Dabai Chelo, dabai”, “Rojizo” y “El detective salvaje”, se expanden como sugestivos universos donde apetece quedarse, tal vez el lenguaje coloquial tenga algo de culpa en esto. Pero estas historias también vienen a ser espacios en los que no será fácil mantenerse al margen de los sucesos-historias que entreabren despacio —pero asertivamente— el deseo por la indagación, la imaginación y la sapiencia que giran en torno a algunos asuntos recurrentes en nuestras vidas: los vacíos, las pérdidas, las desesperanzas y las ausencias, en este caso relacionadas, otra vez, con el desgaste del tiempo. Según veo, no todas las veces se puede escribir sólo desde y sobre la propia ficción. También la otra opción real es literatura que interesa y sirve para desalojar, despojar y vaciar ciertas habitaciones imaginarias llenas de trastos útiles-inútiles.

En “Como quien no quiere la cosa”, el amor se escribe con los silencios, la música y las huellas en la superficie de las cosas. Lo esencial, presente y oculto día tras día, enreda la vida de Meche, Mario, Tavo y Analú, todos ellos deben enfrentarse a sí mismos, a la madurez, a los miedos viejos y a los nuevos, a los caminos que aún no saben que transitarán. ¿Son, fueron, los días más felices?; mientras que en “Dabai Chelo, dabai”, el sexo, el enamoramiento, las aspiraciones, el desamor, la frustración, los viajes y las exploraciones nos muestran cómo va transcurriendo la vida y las formas en que el autor va ahondando en la realidad para desatar una experiencia sensorial, propia e intensa, marcada por el ritmo de un estilo contenido y los planos cortos que corresponden al cine. Seguramente que hasta aquí, los personajes de estos dos primeros relatos, son seres que se ven ante la posibilidad de iniciar una vida nueva y diferente, de poder deshacerse del pasado y cumplir esos sueños que nunca tuvieron oportunidad de realizar. Un lugar paradisiaco en el horizonte alimenta aún más, si cabe, estas ansias de cambiar de vida de los personajes. Sin embargo, en el discurrir, pronto advertirán que no es tan fácil desligarse de uno mismo, cambiar de rumbo, dejar a un lado los viejos-cotidianos problemas que ocurren en cada lugar del mundo donde es posible hacer escala hacia un sueño y empezar todo de nuevo, por última vez.

Narrado en un estilo fresco y ágil, no exento de agudeza humorística, en un escenario actual y con abundancia de sucesos, “Rojizo”, el tercer relato del libro, es una huida hacia adelante a la vez que un retroceso hacia el interior de uno mismo, hacia el lugar donde tienen sus raíces esos problemas que tanto tiempo llevamos eludiendo. Rojizo se entrevera en las situaciones políticas, intelectuales, estudiantiles y todas aquellas que la vida de la época universitaria pueda implicar.

En “El detective salvaje”, el relato que cierra el libro y además el más extenso y logrado de todo el conjunto, Giovanni Barletti realiza un considerable ejercicio narrativo a lo largo de esta desconcertante e irónica narración. Aquí el autor, mediante una técnica bastante conocida, implica al lector en el propio texto. Exige su participación para acabar de tejer la urdimbre de identidades ambivalentes que se desarrolla en la historia: una trama que no hace más que reflejar las angustias y emociones de unos personajes que luchan por sobresalir y vencer realidades nada gratas. Toda historia es una incitación que puede derivar en ideas, viajes, recuerdos, alusiones, ambiciones, fracasos, las mismas que envuelven a Ismael Salas, El detective salvaje, un hombre de negocios, de mediana edad, solitario, aventurero, vividor que entre jarana y chamba fantasea con la posibilidad de ser otro, de tener una estabilidad económica que le asegure dinero en el bolsillo. ¿Pero él no sabe cuál es su verdadera vida y qué es lo que le espera al final?

El hilo conductor de estos relatos es revelar el entramado de una realidad extremadamente tensa y contrastante, en la que predominan los sucesos de la vida colectiva e individual no sólo en espacios como en Perú, sino en todo el mundo. Por todo ello, las gentes que nos miran desde estas páginas unas veces naufragan en la tormenta y otras hacen equilibrios imposibles agarrados a un delgado hilo, viven en un infierno aguardando el último asalto, caminan hacia la luz desde el anonimato. Son triángulos escalenos que crujen a la salida de un callejón. La imperfección y el desorden. Personajes de carne y hueso, tan parecidos a nosotros en sus virtudes y defectos, los desheredados de la Tierra, olvidados, oprimidos que esperan un mundo mejor. Sobre ellos el autor deposita una mirada crítica, ácida en ocasiones, en ocasiones cariñosa y a veces memorable.

Más que un libro de cuentos, Dabai Chelo, dabai, es una narración coral que trasluce el desasosiego, el sufrimiento y la dolorosa belleza de una época que hoy nos refleja, nos irrita, nos conmueve y nos cambia y nos acaba.

Dabai, Chelo, dabai
Giovanni Barletti
Arequipa, Cascahuesos Editores, 2011


* Tomado del blog de Darwin Bedoya.

1.3.12

CONVOCATORIA PARA PARTICIPAR EN LA REVISTA LITERARIA “DELIRIUM TREMENS” NÚMERO 6


Delirium Tremens (ISSN 2219-391X), revista literaria de alcance internacional, lo invita a ser parte de la misma con sus colaboraciones tanto en poesía, narrativa, artículos, ensayos y reseña de libros en la edición número 6, la cual saldrá a mediados del mes de Mayo de 2012. Si está interesado en colaborar con nuestra publicación, agradeceríamos que lea los siguientes pasos para publicar:

PASOS PARA PUBLICAR:

1. La revista acepta todo tipo de colaboración que esté relacionada al campo literario y cultural de cualquier país del mundo, siempre y cuando se encuentre en idioma español.

2. Para la extensión de los trabajos se tendrá en cuenta las siguientes especificaciones:

Estudios literarios: El tema es absolutamente libre. La extensión relativa para el envío de ensayos es la siguiente
Para ensayos: 10 páginas como máximo
Para artículos o notas: 3 páginas como máximo
Para reseñas de libros: una página como máximo

Creación Literaria: Tema libre.
Poesía: 3 a 5 poemas
Narrativa: un texto de 5 páginas como máximo

3. Los colaboradores deberán adjuntar también un pequeño resumen biográfico de no más de 8 líneas, conteniendo lo más importante de sus datos.

4. Los trabajos deben ser enviados a nuestro correo: artesinlucro@gmail.com como datos adjuntos en Word. Se ruega poner en el asunto: “Colaboración Revista Delirium Tremens” ye el género que participa (poesía, narrativa, ensayo, reseña, nota, artículo)

5. Se enviará un correo electrónico a los colaboradores que sean elegidos para la presente edición.

6. La revista se editará en formato físico y en una edición virtual que se difundirá a través del blog de la revista: http://revistadeliriumtremens.blogspot.com

7. El plazo para el envío de trabajos vence el día 31 de Marzo de 2012.

Nota: Para envío de libros, revistas u otras publicaciones para ser reseñadas por la revista, envíe un ejemplar de su publicación a la siguiente dirección postal:

Sr. Paolo Astorga
Av. Malecón Checa 557
San Juan de Lurigancho
Lima 036, Lima-Perú

Agradecemos de antemano su distinguida colaboración en nuestra revista. Saludos y Éxitos:

Paolo Astorga, Editor de la revista Literaria Delirium Tremens.
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